jubilación

Mi Carmencita y mi Constanza, las cámaras que más he ocupado en mi vida adulta se están despidiendo. En 2005 trabajé un mes entero en el INEGI para comprar a la Carmen una hermosa Rebel de Canon que me acompañó en mis cursos de foto analógica y de impresión plata - gelatina y ahora ya no la forzaré porque su flash anda tan sensible que no responden las otras funciones. Con la Constanza salté a lo digital, fue en 2008, no tenía ni un peso y Maricletion me prestó su tarjeta y la fui pagando a plazos, era lo último y anduvo conmigo conociendo los paramos andinos  y ahora ya no enciende. En fin... otra vez sin dinero como siempre, pero ya habrá en un rato,espero que no tanto, una nueva chica que me acompañe


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